El panorama de los vehículos eléctricos (EV) a nivel mundial nos presenta una imagen dividida, una verdadera forma de “K” en el mercado. Mientras la mayoría del planeta está experimentando una explosión en la adopción de EVs, con ventas que superaron las 20 millones de unidades el año pasado y capturando un 25% del mercado global, Estados Unidos parece estar desacelerando su ritmo. Este contraste no solo es fascinante, sino que también establece las bases para el futuro de la industria automotriz y el impacto en los consumidores.
La mitad superior de esta “K” la lideran regiones como China, donde casi el 55% de los vehículos nuevos ya son eléctricos, y Latinoamérica, que vio un impresionante crecimiento del 75% en ventas de EVs el último año. También el Sudeste Asiático y Europa han experimentado un notable ascenso, impulsado en gran parte por la asequibilidad de los modelos. Los fabricantes chinos han sido clave en este auge, ofreciendo EVs que, en muchos mercados emergentes, son más económicos que los vehículos tradicionales de combustión interna. Esto ha desmentido la idea de que los autos eléctricos son un lujo inalcanzable, democratizando su acceso y acelerando la transición energética.
Por otro lado, la pata inferior de esta “K” la representa Estados Unidos, donde la cuota de mercado de los EVs se ha estancado alrededor del 10%. Esta desaceleración se atribuye a factores como la eliminación de créditos fiscales para EVs y políticas que han restringido la entrada de fabricantes chinos, conocidos por sus modelos asequibles. Esta situación plantea desafíos significativos para startups innovadoras como Rivian y Lucid, que tienen una fuerte inversión en el mercado estadounidense, mientras que los fabricantes tradicionales que aún dependen de los vehículos a combustible fósil podrían perder terreno a nivel global si no adaptan rápidamente sus estrategias.
La influencia de China es innegable. Con una vasta capacidad de manufactura gracias a una fuerte inversión estatal, sus fabricantes están impulsando la adopción de EVs en todo el mundo. Más de la mitad de los EVs vendidos en el Sudeste Asiático provienen de empresas chinas, y Europa importó más de medio millón de estos vehículos. Aunque persisten preocupaciones sobre posibles aranceles y la sobreoferta de modelos chinos en algunos mercados, la capacidad de producción del gigante asiático y su enfoque en la asequibilidad prometen seguir transformando el mercado. Expertos de Gartner pronostican que, tan pronto como el próximo año, los vehículos eléctricos de batería serán más económicos que sus contrapartes de combustión interna, incluso sin subsidios.
Este cambio global es inevitable. A pesar de los esfuerzos en algunos mercados por revertir la tendencia y favorecer los combustibles fósiles, el mercado de vehículos de combustión interna ya está en declive, según BloombergNEF. La rápida evolución del mercado EV global subraya la necesidad de una estrategia clara y adaptada a las nuevas expectativas del consumidor. La experiencia de empresas como Honda, que recientemente canceló proyectos de EV, sirve como una advertencia para aquellos que subestiman la velocidad y la magnitud de esta transformación.
Imagen por: Adolfo Félix en Unsplash
Artículo original de Tim De Chant, publicado el 20 de mayo de 2026 en TechCrunch. Reescrito y adaptado al español para nuestros lectores.